Fuente: PymeSeguros/ Hiscox “Estudio del ADN del Emprendedor”. Créditos imagen TU Lankide

En una lista de los 11 tipos de seguro más comunes, un 12% (15% el año pasado) de los emprendedores españoles indica que no cuenta con ningún tipo de seguro para su negocio, y el 17% confiesa que sólo contrata la cobertura básica o la que exige la ley. Además, el 16% señala que le resulta difícil encontrar un seguro que sea específico para su tipo de empresa, lo que pone de manifiesto la importancia de acudir a un corredor o compañía de seguros especializada que pueda asesorarles adecuadamente.

En este sentido, el 33% de los profesionales españoles se considera bien asesorado por su corredor o compañía de seguros. Por encima de países como Alemania, Francia, Reino Unido, Holanda y Estados Unidos. Además, están entre quienes más dicen comprender perfectamente para qué sirve un seguro (29%), sólo por detrás de británicos (34%) y alemanes (30%).

Con respecto a los seguros de que disponen los emprendedores y pequeños empresarios españoles: el 72% tiene un seguro de Responsabilidad Civil; el 57% ha asegurado el edificio y/o el contenido; el 50% cuenta con un seguro de Accidentes personales; el 25% ha asegurado sus equipos ante una avería; y el 24% dispone de un seguro por responsabilidad derivada del empleador. Sólo el 14% cuenta con un seguro de responsabilidad de administradores y directivos (D&O) y un 7% de cobertura ante un potencial cese de negocio.

En lo referente a los riesgos que emprendedores y pymes españoles tienen cubiertos, el 67%, el robo; el 59%, el daño o la pérdida accidental; el 38%, la negligencia; el 28%, el incumplimiento del deber de diligencia; y el 19%, la violación de los derechos de propiedad intelectual.

Aspectos importantes del negocio sin asegurar

Entre los aspectos del negocio que los emprendedores españoles consideran importantes, pero no tienen asegurados: el 51% señala los impagos de los clientes; el 28% indica las posibles demandas interpuestas por clientes; un 24% incluye el daño a la reputación; un 25% apunta a un suceso imprevisto, como una pandemia o una crisis económica; un 21%, el daño de maquinaria, existencias o materiales; un 18%, la pérdida de datos o capital intelectual; un 15%, las demandas de personal de la empresa o la defunción o discapacidad de empleados de la misma; y un 11%, la violación de derechos de propiedad intelectual.

Además, únicamente el 14% de los emprendedores y directivos o gerentes de pymes afirma que tiene un seguro de Responsabilidad Civil profesional que le protegería de los errores o negligencias que pueda cometer durante el desarrollo de su actividad y que generen un perjuicio económico, personal o material a un tercero.

Comportamiento registrado por ciertas coberturas

El ‘Estudio del ADN del Emprendedor’, se ha realizado con los datos proporcionados por más de 4.000 pymes y emprendedores de España, Alemania, Reino Unido, Francia, Holanda y EEUU. En él se hace un análisis del comportamiento que han tenido ciertas coberturas:

Daño accidental: Esta cobertura ha registrado el mayor repunte en demanda durante el último año, con un 56% de los encuestados indicando que ahora están cubiertos en comparación con el 53% del año anterior. El aumento se debe en buena parte a los EE.UU. y Alemania, donde el porcentaje de asegurados ha crecido del 52% al 57% y del 53% al 56% respectivamente. Los más altos niveles de cobertura están en España y el Reino Unido (59% de los encuestados).

Robo: Ha crecido el número de empresas españolas, británicas y estadounidenses que ya están cubiertas contra robo (67%, 54% y 48%, respectivamente) y, como era de esperar, las empresas de transporte y distribución son las más propensas a contar con este tipo de cobertura (69% a nivel mundial).

Negligencia: La cobertura en esta área es ligeramente más alta que el año pasado (40% frente al 39% en 2015), pero una vez más hay un número significativo de emprendedores y gerentes de pequeñas empresas que aseguran no saber si están cubiertos contra este riesgo. La proporción más alta se da en España, con un 26%. A nivel mundial, las compañías farmacéuticas son las que más probabilidades tienen de estar cubiertas contra esto (57%).

Incumplimiento del deber de diligencia (Faltas Profesionales: Errores u omisiones, negligencias): Casi un tercio (32%) de las empresas tiene cobertura en esta área, pero la conciencia del riesgo varía drásticamente según el país. En Reino Unido y Alemania, casi la mitad de los encuestados dicen que no tienen cobertura (46% y 44%, respectivamente), pero en Francia la cifra es sólo del 12%. Una quinta parte del total de los encuestados asegura no saber si está cubierta.

Infracción de la Propiedad Intelectual: Se han dado modestos avances en el porcentaje de empresas cubiertas contra este riesgo en Reino Unido, Estados Unidos y Francia (que ahora se sitúan en un 22%, 19% y 17%, respectivamente), compensado por un pequeño descenso en el número de empresas holandesas cubiertas (pasan del 16% al 14%). Una vez más, hay un número significativo de “no sabe”, el 28% de los encuestados en España y el 25% en EE.UU. Las empresas inmobiliarias, de construcción y energía son las que cuentan ahora con más probabilidades de disponer de cobertura contra este riesgo que hace un año (21%, frente al 11%).

Ciberataque: El 11% de los encuestados admitió que habían sufrido un ciberataque, mientras que un 8% reconoció que no lo sabía. De los que habían sufrido un ataque, el 26% dijo que había dado lugar a graves pérdidas para la empresa, pero sólo uno de cada seis de ellos (16%) había sido capaz de hacer una reclamación al seguro. El 8% afirma que contaba con un seguro contra riesgos cibernéticos y el 26% indica que no dispone de ningún seguro o no entienden qué tipo de póliza existe para estos casos.

David Heras, director general de Hiscox en España, afirma que “estos resultados ponen de manifiesto la magnitud de la desconexión entre la conciencia del riesgo y la protección contra el mismo mediante el seguro. Las aseguradoras y corredores debemos seguir trabajando juntos para asegurar que los clientes conocen bien los riesgos a los que expone su negocio, de manera que puedan tomar las medidas adecuadas para ayudar a reducirlos. A los emprendedores y pymes españolas les queda aún bastante camino por recorrer para estar protegidos de los riesgos más comunes relacionados con la dirección de un negocio como los fallos en la gestión, el cese del negocio o las violaciones de la propiedad intelectual”.